Gorillaz prepara su regreso a Argentina tras lanzar The Mountain junto a Trueno y Bizarrap

La noticia que miles de fans argentinos estaban esperando finalmente comienza a tomar forma: Gorillaz confirma su regreso a Sudamérica y Argentina aparece como una de las paradas más esperadas de la gira. A tan solo horas del lanzamiento de su nuevo álbum, The Mountain, la banda virtual más influyente del mundo anunció una serie de conciertos en la región para noviembre y diciembre, desatando una ola de expectativa que también se siente con fuerza en Buenos Aires.

El proyecto creado por Gorillaz vuelve al centro de la escena internacional con un nuevo trabajo discográfico que promete marcar una etapa distinta en su trayectoria. The Mountain ya está disponible en plataformas digitales y llega con una propuesta sonora ambiciosa, colaboraciones inesperadas y una producción que mezcla electrónica, hip hop, rock alternativo y sonidos experimentales, fiel al ADN del grupo.

Aunque por el momento las primeras fechas confirmadas incluyen Bogotá (17 de noviembre), Lima (23 de noviembre), Asunción (1 de diciembre) y Santiago (4 de diciembre), todo indica que el anuncio de Brasil y Argentina sería inminente. La expectativa crece minuto a minuto, especialmente considerando el fuerte vínculo que la banda mantiene con el público argentino, uno de los más apasionados de la región.

Argentina no solo espera el show por la magnitud internacional de Gorillaz, sino también por el peso local que tiene este nuevo álbum. The Mountain cuenta con la participación de dos figuras clave de la escena urbana argentina: Trueno y Bizarrap. Esta colaboración no es un detalle menor; representa un puente cultural entre el proyecto británico y la explosiva movida musical argentina que hoy domina rankings globales.

La presencia de Trueno aporta una impronta lírica potente y urbana, mientras que Bizarrap suma su ya característico enfoque de producción moderna y global. Para los fans argentinos, esto convierte a un eventual show en el país en algo todavía más especial: sería la oportunidad de vivir en vivo una conexión directa entre Gorillaz y el talento nacional que hoy marca tendencia en la industria.

Desde su irrupción a comienzos de los 2000, Gorillaz revolucionó el concepto de banda. El proyecto liderado por Damon Albarn y el artista visual Jamie Hewlett fusionó música y animación en un formato innovador que rompió todos los esquemas. Con personajes virtuales como 2D, Murdoc, Noodle y Russel, el grupo logró trascender generaciones y consolidar una identidad única.

En Argentina, sus visitas anteriores dejaron huella. Cada presentación fue una experiencia audiovisual impactante, con pantallas gigantes, animaciones en tiempo real y una banda en vivo que respalda la potencia sonora del proyecto. Por eso, el anuncio de una nueva gira despierta inmediatamente especulaciones sobre el posible venue en Buenos Aires y la magnitud de la producción que traerán esta vez.

El lanzamiento de The Mountain también llega en un contexto donde el público argentino ha demostrado una fuerte conexión con propuestas que combinan géneros y colaboraciones internacionales. La inclusión de artistas locales en el disco podría incluso abrir la puerta a participaciones especiales en un eventual show en el país, algo que alimenta aún más la ilusión de los fans.

Mientras tanto, las redes sociales ya hierven con teorías, pedidos y mensajes dirigidos a la banda para que confirme la fecha argentina lo antes posible. Las experiencias recientes en Colombia, Perú, Paraguay y Chile seguramente servirán como antesala para lo que podría convertirse en uno de los conciertos internacionales más importantes del año en Buenos Aires.

Todo indica que noviembre y diciembre serán meses clave para la música en vivo en la región. Y si finalmente se confirma Argentina, el regreso de Gorillaz no será simplemente un concierto más: será el reencuentro de una generación con una banda que redefinió la forma de hacer música y que ahora vuelve con un disco que conecta directamente con el talento argentino. La montaña ya está en marcha, y Buenos Aires espera su turno.