Aterciopelados regresa a Argentina para celebrar los 30 años de “La Pipa de la Paz”
Luego de tres años de ausencia, Aterciopelados vuelve a encontrarse con el público argentino en una fecha que promete ser histórica. La banda insignia del rock colombiano regresa a Buenos Aires para celebrar los 30 años de La Pipa de la Paz, uno de los discos más emblemáticos del rock latinoamericano. El esperado reencuentro será el domingo 26 de abril en el Teatro Vorterix, con entradas disponibles a través del sistema AllAccess.
Hablar de La Pipa de la Paz es hablar de un punto de inflexión en la música alternativa de los años noventa. Publicado en 1996, el álbum consolidó a Aterciopelados como una voz única dentro del panorama iberoamericano, combinando rock, punk, sonidos tradicionales latinoamericanos y letras cargadas de crítica social, ironía y sensibilidad. Treinta años después, su mensaje sigue vigente y su impacto continúa resonando en nuevas generaciones.
Aterciopelados, liderados por Andrea Echeverri y Héctor Buitrago, no es solo una banda: es un proyecto artístico que ha sabido dialogar con su tiempo sin perder identidad. Desde sus inicios en Bogotá, la agrupación construyó un lenguaje propio que desafió las fórmulas del rock convencional, integrando ritmos locales, experimentación sonora y una mirada profundamente latinoamericana sobre temas como la paz, la ecología, el feminismo y la identidad cultural.
El regreso a Buenos Aires tiene un significado especial. Argentina ha sido históricamente una plaza clave para el rock en español y el público local ha acompañado a Aterciopelados a lo largo de distintas etapas de su carrera. Después de tres años sin presentarse en la ciudad, el show en el Teatro Vorterix se perfila como una celebración compartida, donde la nostalgia se cruzará con la vigencia creativa de una banda que nunca dejó de evolucionar.
Con más de 30 años de trayectoria, Aterciopelados cuenta con 10 álbumes de estudio que marcaron hitos en la música latinoamericana. Su trabajo ha sido reconocido con cuatro Latin Grammy Awards —el más reciente en 2024— y con dos nominaciones a los Grammy anglo, en 1998 y nuevamente en 2026, confirmando su relevancia sostenida a nivel internacional. Estas distinciones no solo reconocen su calidad musical, sino también su capacidad de reinventarse sin perder coherencia artística.
En vivo, Aterciopelados es un verdadero torrente de energía. Sus conciertos combinan potencia rockera, momentos íntimos y una conexión genuina con el público. Andrea Echeverri, con su voz inconfundible y su presencia magnética, junto a la visión musical y conceptual de Héctor Buitrago, logran un equilibrio que convierte cada presentación en una experiencia única. Esa capacidad de dialogar con públicos diversos los ha transformado en embajadores de la música alternativa latinoamericana en el mundo.
La celebración de los 30 años de La Pipa de la Paz no es solo un homenaje a un disco, sino también una oportunidad para revisitar canciones que ayudaron a expandir los límites del rock en español. Temas que, desde los noventa hasta hoy, siguen interpelando a la audiencia con letras inteligentes y arreglos que se adelantaron a su tiempo. En un contexto global donde la música tiende a la homogeneización, Aterciopelados sigue siendo un ejemplo de autenticidad y compromiso artístico.
El show del 26 de abril en el Teatro Vorterix promete ser una noche cargada de emoción, memoria y celebración. Para quienes crecieron escuchando La Pipa de la Paz y para quienes descubrieron a la banda en etapas más recientes, este regreso representa una oportunidad única de reencontrarse con una de las propuestas más influyentes del rock latinoamericano. Aterciopelados vuelve a Argentina para recordar que su música no solo forma parte del pasado, sino que sigue siendo profundamente actual.
